En un pueblo lejano había una familia numerosa, el hijo más pequeño que se llamaba Ogun, se fue de su hogar a buscar fortuna. Llegó a la casa de un viejo y le pidió trabajo, el viejo que era Orunmila le concedió el empleo dándole herramientas hasta completar siete.

Estando realizando esta labor vio un bote que naufragaba por estar la mar muy picada, en este bote se encontraba un hombre con una niña, los cuales cayeron al agua. Ogun como era un buen nadador, se lanzó al agua y los salvó.
El hombre que era muy rico, en agradecimiento le preguntó a Ogun qué quería? éste le dijo, hacer un muelle muy largo. El hombre se lo concedió, enviándole criados, maderas y todo lo necesario. Desde entonces todos los barcos atracan allí y pagan tributo por dejar mercancías.
Baba Ika Meyi
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